Actualidad

martes, 21 de mayo de 2024

Nuevo rescate

Hace unas semanas nos llego un aviso sobre un animal atropellado. Os contamos la historia de Maya.

A todos los irresponsables. Gente sin escrúpulos que se pone en contacto con la protectora para deshacerse de sus animales y que ante el NO ROTUNDO responden enfadados, sin respeto ni educación, con el típico comentario: “¿y entonces, para qué estáis?”. Aunque vuestro egoísmo os impide valorar lo que hacemos, queremos contar un caso de los que atendemos y quizás entendáis un poco nuestra labor.

Lunes por la mañana, llega un aviso al WhatsApp: un gato herido, parece un atropello, “¿qué hago?”.

Huellaranda es un grupo de voluntarios y como tal, los trabajos, estudios, familia, … nos impide acudir a todos los avisos. Pedimos que lo trasladen a nuestro veterinario. Este pequeño gesto es de gran ayuda, tanto para el animal como para nosotros. Para el animal puede ser la diferencia entre morir o vivir. Para nosotros significa no perder ni un minuto para hacer todo lo que esté en nuestras manos por salvarlo y darle una nueva vida.

Maya, presentaba unas heridas muy graves, una gran infección y mucho dolor. Las lesiones indicaban que llevaba varios días en ese estado. Además, resultó ser una gata gestante, pero sus bebés estaban muertos... De no haber sido rescatada habría muerto de una forma atroz.

Después de 15 días ingresada, Maya se encuentra mejor, pero aún queda mucho camino por delante. En Clínica Aranda están haciendo todo lo que está en sus manos para que Maya se recupere totalmente. Nosotros estamos deseando que alguien se fije en ella y le dé esa nueva vida que se merece.

  Maya era un animal herido, en la calle, invisible para la mayoría de los que pasaron a su lado. Maya era una gata sin nombre, sin hogar, sin futuro. Nosotros le hemos dado un nombre, protección, cuidados, amor, … Ahora es nuestra familia, nuestra responsabilidad y bajo ningún concepto podríamos abandonarla.